
TRATADO DE CONTRAPUNTO Y FUGA (PARTES 6 a 8)
Análisis riguroso del Contrapunto por especies: primera, segunda y tercera. Reglas, consonancias, disonancias, función pedagógica, ejemplos históricos y valor formativo.
PARTE VI – Primera especie de el Contrapunto
- VI.1 Nota contra nota
- VI.2 Consonancias permitidas
- VI.3 Prohibiciones interválicas
- VI.4 Movimiento contrario predominante
- VI.5 Estabilidad melódica
- VI.6 Inicio y final reglados
- VI.7 Control de saltos
- VI.8 Función estructural
- VI.9 Ejemplos históricos documentados
- VI.10 Errores comunes
- VI.11 Valor formativo
- VI.12 Uso histórico
- VI.13 Relación con otras especies
PARTE VII – Segunda especie de el Contrapunto
- VII.1 Dos notas contra una
- VII.2 Disonancias en tiempos débiles
- VII.3 Movimiento melódico controlado
- VII.4 Función rítmica
- VII.5 Preparación implícita
- VII.6 Resolución inmediata
- VII.7 Fluidez lineal
- VII.8 Ejemplos prácticos históricos
- VII.9 Aplicación documentada
- VII.10 Relación con la primera especie
- VII.11 Desarrollo auditivo
- VII.12 Uso pedagógico
- VII.13 Función transicional
PARTE VIII – Tercera especie de el Contrapunto
- VIII.1 Cuatro notas contra una
- VIII.2 Disonancia controlada
- VIII.3 Movimiento conjunto predominante
- VIII.4 Función rítmica avanzada
- VIII.5 Fluidez melódica
- VIII.6 Evitación de acentos indebidos
- VIII.7 Dirección melódica
- VIII.8 Ejemplos históricos
- VIII.9 Dificultades técnicas
- VIII.10 Valor formativo
- VIII.11 Relación con ornamentación
- VIII.12 Uso real en obras
- VIII.13 Preparación para especies mixtas
Tabla de Características de Contrapunto de PRIMER, SEGUNDA Y TERECERA ESPECIE
| Tipo de Contrapunto | Definición rigurosa | Relación rítmica | Tratamiento de consonancia y disonancia | Movimiento melódico dominante | Objetivo pedagógico específico | Relación con la práctica histórica |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Primera especie de el Contrapunto | Nota contra nota sobre un cantus firmus, dentro del estilo estricto pedagógico sistematizado en el siglo XVIII. | 1 nota contra 1 nota | Solo consonancias perfectas e imperfectas; disonancia excluida; paralelos de quintas y octavas evitados. | Movimiento contrario y movimiento conjunto predominantes; saltos muy controlados. | Internalizar consonancia, independencia de voces y control interválico básico sin complejidad rítmica. | Abstrae procedimientos frecuentes del siglo XVI; no existe como ejercicio literal en el repertorio histórico. |
| Segunda especie de el Contrapunto | Introduce disonancia transitoria regulada, manteniendo el marco del estilo estricto pedagógico. | 2 notas contra 1 nota | Disonancia permitida solo en tiempos métricamente débiles, por grado conjunto y con resolución inmediata. | Movimiento conjunto dominante; saltos más restringidos que en la primera especie. | Desarrollar conciencia rítmica básica y comprensión inicial de tensión–resolución controlada. | Compatible con prácticas renacentistas, pero formalizada didácticamente; no organizada históricamente por especies. |
| Tercera especie de el Contrapunto | Incrementa la densidad rítmica continua mediante un modelo didáctico de subdivisión regular. | 4 notas contra 1 nota (modelo pedagógico) | Disonancias solo en tiempos débiles, siempre por paso y con resolución inmediata obligatoria. | Movimiento conjunto casi absoluto; saltos excepcionales y siempre compensados. | Entrenar fluidez melódica continua y control rítmico avanzado sin acentuación indebida. | Idealización pedagógica; la práctica histórica real muestra mayor flexibilidad rítmica y melódica. |
Estas tres especies de Contrapunto forman un sistema pedagógico progresivo, no un reflejo literal del repertorio renacentista.
El modelo fue sistematizado en el siglo XVIII, abstrayendo principios del estilo vocal del siglo XVI.
Cada especie aísla un problema técnico específico: consonancia, disonancia transitoria y fluidez rítmica.
La progresión I → II → III responde a necesidades formativas, no a cronología histórica compositiva.
DESARROLLO DE TEORIA de Contrapunto de PRIMERA, SEGUNDA Y TERCERA ESPECIE
PARTE VI – Primera especie de el Contrapunto
VI.1 Contrapunto: nota contra nota
La primera especie de el Contrapunto, según el método pedagógico de especies sistematizado en el siglo XVIII, establece una relación nota contra nota sobre un cantus firmus dado.
Este Contrapunto abstrae prácticas históricas para aislar el control interválico vertical y desarrollar independencia horizontal consciente.
VI.2 Contrapunto: consonancias permitidas
En la primera especie de el Contrapunto, dentro del estilo estricto didáctico, se emplean consonancias perfectas e imperfectas, jerarquizadas pedagógicamente.
Las consonancias imperfectas aportan variedad controlada, mientras las perfectas aseguran estabilidad estructural perceptiva.
VI.3 Contrapunto: prohibiciones interválicas
El Contrapunto de esta especie evita paralelos consecutivos de quintas y octavas como principio heredado de la teoría renacentista.
El unísono interno se restringe severamente para preservar independencia auditiva de las voces.
VI.4 Contrapunto: movimiento contrario predominante
El Contrapunto privilegia el movimiento contrario como recurso pedagógico para reforzar autonomía melódica.
El movimiento directo se admite solo bajo control interválico estricto, dentro del marco didáctico.
VI.5 Contrapunto: estabilidad melódica
La melodía del Contrapunto mantiene perfil estable, con predominio del movimiento conjunto.
Los saltos aparecen limitados y compensados, reflejando una idealización pedagógica de prácticas vocales históricas.
VI.6 Contrapunto: inicio y final reglados
El Contrapunto inicia con intervalo perfecto para establecer estabilidad formal inicial.
El final exige octava perfecta, precedida por movimiento contrario, garantizando cierre estructural claro.
VI.7 Contrapunto: control de saltos
El Contrapunto regula estrictamente la frecuencia y amplitud de los saltos melódicos.
Los saltos amplios requieren compensación inmediata por grado conjunto opuesto.
VI.8 Contrapunto: función estructural
La primera especie de el Contrapunto cumple una función estructural fundacional dentro del método de especies.
Proporciona el marco consonante básico para todo desarrollo posterior.
VI.9 Contrapunto: ejemplos históricos documentados
En repertorio vocal del siglo XVI aparecen procedimientos compatibles con este Contrapunto, sin organización explícita por especies.
La teoría posterior sistematiza prácticas preexistentes, no las reproduce literalmente.
VI.10 Contrapunto: errores comunes
Errores frecuentes incluyen paralelos ocultos, exceso de saltos y rigidez melódica excesiva.
El Contrapunto exige equilibrio entre control normativo y fluidez lineal.
VI.11 Contrapunto: valor formativo
Este Contrapunto desarrolla disciplina auditiva, conciencia interválica y pensamiento horizontal estructurado.
Constituye la base cognitiva del estudio polifónico avanzado.
VI.12 Contrapunto: uso histórico
La primera especie de el Contrapunto funcionó como modelo pedagógico implícito durante siglos.
En el siglo XVIII se formalizó como herramienta didáctica sistemática.
VI.13 Contrapunto: relación con otras especies
Este Contrapunto define el marco normativo general.
Las especies posteriores expanden gradualmente este modelo sin sustituirlo.
PARTE VII – Segunda especie de el Contrapunto
VII.1 Contrapunto: dos notas contra una
La segunda especie de el Contrapunto, dentro del método de especies, introduce subdivisión binaria del pulso.
Este Contrapunto amplía la dimensión temporal manteniendo jerarquía estructural.
VII.2 Contrapunto: disonancias en tiempos débiles
En este Contrapunto, la disonancia se permite solo en tiempos métricamente débiles y por movimiento conjunto.
Su función es transitoria, no estructural.
VII.3 Contrapunto: movimiento melódico controlado
El Contrapunto mantiene predominio del movimiento conjunto con mayor vigilancia sobre los saltos.
La continuidad lineal adquiere prioridad perceptiva.
VII.4 Contrapunto: función rítmica
La función rítmica del Contrapunto articula el discurso sin autonomía expresiva propia.
La subdivisión crea dirección temporal clara.
VII.5 Contrapunto: preparación implícita
La preparación de la disonancia recuerda prácticas históricas, pero aquí es implícita, no formalizada.
El tiempo fuerte consonante actúa como soporte suficiente.
VII.6 Contrapunto: resolución inmediata
Toda disonancia del Contrapunto debe resolver inmediatamente por grado conjunto.
Este criterio distingue esta especie de procedimientos posteriores.
VII.7 Contrapunto: fluidez lineal
La fluidez lineal constituye el objetivo central del Contrapunto.
Las líneas avanzan con naturalidad controlada, evitando reiteración mecánica.
VII.8 Contrapunto: ejemplos prácticos históricos
Motetes renacentistas muestran disonancias pasajeras compatibles con este Contrapunto, aunque no organizadas como ejercicios.
La teoría abstrae una práctica histórica diversa.
VII.9 Contrapunto: aplicación documentada
La aplicación pedagógica de este Contrapunto se consolida en el siglo XVIII.
Los tratados lo establecen como estándar didáctico.
VII.10 Contrapunto: relación con la primera especie
Este Contrapunto conserva reglas consonantes de la primera especie.
Añade movilidad rítmica subordinada a la estructura.
VII.11 Contrapunto: desarrollo auditivo
El Contrapunto desarrolla audición rítmico-melódica interna.
El estudiante aprende a anticipar resoluciones controladas.
VII.12 Contrapunto: uso pedagógico
Este Contrapunto introduce disonancia regulada progresivamente.
Funciona como puente técnico hacia mayor complejidad.
VII.13 Contrapunto: función transicional
La función transicional del Contrapunto prepara subdivisiones más densas.
Conduce naturalmente a la tercera especie.
PARTE VIII – Tercera especie de el Contrapunto
VIII.1 Contrapunto: cuatro notas contra una
La tercera especie de el Contrapunto, como modelo pedagógico, establece subdivisión cuaternaria constante.
No describe repertorio literal, sino una abstracción didáctica.
VIII.2 Contrapunto: disonancia controlada
En este Contrapunto, la disonancia aparece solo en tiempos débiles y por movimiento conjunto.
La resolución inmediata es obligatoria.
VIII.3 Contrapunto: movimiento conjunto predominante
El Contrapunto exige predominio casi absoluto del movimiento conjunto.
Los saltos son excepcionales y siempre compensados.
VIII.4 Contrapunto: función rítmica avanzada
La función rítmica del Contrapunto se vuelve continua y direccional.
La subdivisión constante genera impulso lineal perceptible.
VIII.5 Contrapunto: fluidez melódica
La fluidez melódica constituye el objetivo central del Contrapunto.
Las líneas mantienen continuidad sostenida sin fragmentación.
VIII.6 Contrapunto: evitación de acentos indebidos
El Contrapunto evita acentuar disonancias para impedir tensión estructural excesiva.
Estas permanecen subordinadas al flujo melódico.
VIII.7 Contrapunto: dirección melódica
La dirección melódica del Contrapunto debe ser reconocible.
Se favorecen arcos coherentes frente a oscilaciones erráticas.
VIII.8 Contrapunto: ejemplos históricos
En repertorio renacentista tardío aparecen procedimientos compatibles con este Contrapunto, sin organización explícita por especies.
La práctica antecede a la teoría.
VIII.9 Contrapunto: dificultades técnicas
Las principales dificultades del Contrapunto son rítmicas.
Errores comunes incluyen acentuaciones involuntarias y pérdida direccional.
VIII.10 Contrapunto: valor formativo
Este Contrapunto desarrolla precisión rítmica avanzada y audición interna sostenida.
Consolida disciplina temporal consciente.
VIII.11 Contrapunto: relación con ornamentación
El Contrapunto se vincula con ornamentación melódica controlada.
Anticipa figuras estilísticas posteriores.
VIII.12 Contrapunto: uso real en obras
El Contrapunto influye en escritura vocal e instrumental temprana.
Su uso histórico precede a su codificación teórica.
VIII.13 Contrapunto: preparación para especies mixtas
La tercera especie de el Contrapunto prepara combinaciones complejas.
Desarrolla coordinación rítmica indispensable para especies mixtas
